Tilly Ramsay es una de las personas más alegres que puedas conocer. Además, sin hacer mucho ruido, es una de las más competitivas. Probablemente la conozcas por ser la hija de Gordon Ramsay o por sus programas de cocina. Lo que quizá no sepas es que superó a sus dos padres en un triatlón, estableció su mejor marca personal en los 10 km en plena maratón en su primer intento y ya se está preguntando en qué reto aterrador se apuntará a continuación.
Esta semana, en el podcast «The Runna», Tilly se une a Anya para hablar de su ciclo de entrenamiento para la maratón de 16 semanas, la mentalidad que hay detrás y por qué correr y cocinar exigen más cosas en común de lo que nadie se imagina.
«Si ellos pueden hacerlo, ¿por qué yo no?»
Tilly creció viendo a sus padres competir. Todos sus hermanos habían corrido maratones antes que ella. Durante años, se había estado repitiendo a sí misma: «Mi momento está al llegar». Pero el camino hasta la línea de salida no fue fácil. Un lugar que se canceló. Una fractura por estrés que la obligó a retirarse en el peor momento. Seis años de intentos fallidos antes de que, por fin, cruzara una línea de meta que lo era todo para ella.
Lo que la impulsó a superar todo aquello no fue solo el ejercicio físico, sino algo mucho más sencillo: su negativa a dar algo por imposible antes de haberlo intentado de verdad.
Es esa misma cualidad la que la llevó a participar en «Strictly Come Dancing» como la concursante más joven de la historia, a estudiar en una escuela de cocina en Irlanda sin decírselo a sus padres, a participar en un triatlón T100 y, posteriormente, en un Ironman 70.3. Cuando ve un reto, se entrega a él por completo.
«Cuando me comprometo, lo doy todo»
Tilly tiene muy claro cómo afronta las cosas: hacerlo a medias no es una opción.
Cuando se inscribió en la maratón, asistió a todas las sesiones que pudo. Salió bajo la lluvia. Hizo las carreras largas. Su madre la acompañaba los fines de semana. Su novio fue en bici a su lado durante tres horas en su carrera más larga, solo para hacerle compañía.
No había nada de glamuroso en todo eso. Pero ella dice que cuanto más se esforzaba en los entrenamientos, más disfrutaba del día de la carrera, y ese día, para Tilly, salió mejor de lo que jamás hubiera imaginado.
En su debut corrió con tiempos cada vez mejores en cada tramo, batió su mejor marca personal en los 10 km en la segunda mitad de una maratón y cruzó el Tower Bridge sintiéndose muy bien. No siempre es así. Sabe que tuvo suerte. Pero también se esforzó mucho.
Lo que realmente tienen en común la cocina y el running
Esta es una de las mejores partes de la conversación, y no es lo que te esperarías.
Tilly establece un paralelismo entre la cocina y la línea de salida: ambas exigen práctica, ambas castigan los atajos y, en ambas, los errores suelen ser precisamente donde más se aprende.
Su padre le dijo antes de que empezara la escuela de cocina: «No importa si cometes un error, pero no cometas el mismo error dos veces». Aplica la misma lógica al running. Una sesión mala, una milla dura, una carrera que no sale según lo previsto... No son fracasos, son información.
Y en ambos mundos, afirma, si siempre te quedas en tu zona de confort, probablemente no estés mejorando.
Disfrutar de la comida sin que se convierta en una tarea pesada
Tilly no cambió radicalmente su dieta para prepararse para la maratón. Cocinaba lo que le apetecía, preparaba comidas sencillas y comía pizza todos los domingos después de su carrera larga. Eso no fue por casualidad. Tomó una decisión consciente: si iba a ser disciplinada en un ámbito, no iba a privarse de la alegría en el otro. La comida siguió siendo divertida. Fue en el atletismo donde se esforzó al máximo.
¿El resultado? Después de cada sesión, estaba deseando llegar a casa. Y eso, según ella, hizo que las 16 semanas en su conjunto fueran viables.
Escucha el episodio completo para descubrir cuáles son sus tres platos favoritos para cuando entrena y por qué la buena comida no tiene por qué ser complicada.
«El atletismo no le debe nada a nadie»
Uno de los mejores momentos de Tilly en el episodio se produce cuando le preguntan qué le diría a un principiante en su primer día. No te compares con nadie. No esperes que sea un camino lineal. Confía en el proceso, incluso cuando una carrera corta te resulte más dura que una larga, incluso cuando parezca que no avanzas.
Correr, dice ella, te devuelve exactamente lo que le dedicas. Ni más ni menos. Y, una vez que lo entiendes, deja de parecerte algo abrumador y empiezas a sentirlo como algo tuyo.

