Los 10 km son una de las distancias más populares para correr. No es tan intimidante como una media maratón o una maratón, pero es un gran paso adelante respecto a una carrera de 5 km. Te recomendamos que establezcas una estrategia de ritmo para asegurarte de dar lo mejor de ti mismo y evitar agotarte demasiado pronto o terminar con energía de sobra. La forma más eficiente de correr es empezar más despacio e ir aumentando el esfuerzo y el ritmo a lo largo de la carrera; esto también se conoce como «negative split».
Objetivo: tiempo de 10 km
Empieza por calcular en qué tiempo quieres terminar. Por ejemplo, si tu objetivo es correr 10 km en 50 minutos, el ritmo medio será de 5:00 minutos por kilómetro. No es fácil mantener un ritmo exacto al segundo, así que yo te recomendaría fijarte un margen como objetivo. Yo dejaría un margen de 3-4 segundos por encima y por debajo de tu ritmo objetivo. Para un corredor de 10 km en 50 minutos, esto supondría un ritmo de entre 4:57 y 5:03 min por km. Para ayudarte a lograr este split negativo, divide tus 10 km en 3 secciones: los primeros 3 km, los km 4-7 y los últimos 3 km.
Los primeros 3 km de tu carrera
Comienza unos 5 s/km más lento que tu ritmo objetivo durante los primeros 3 km. Es probable que el primer kilómetro o milla lo recorras un poco más rápido, ya que estarás envuelto en la emoción, pero modérate y sé estricto contigo mismo. Es temprano y quieres guardar esa energía para los últimos kilómetros. El esfuerzo debe ser rápido, pero también relajado. La respiración debe sentirse controlada.
Acercándote a los kilómetros 4-7
Es habitual que la gente baje el ritmo a mitad de la carrera. Esto es más probable que ocurra si has corrido con un ritmo demasiado rápido los primeros kilómetros. Desde los 4 km, queremos aumentar ese ritmo hasta alcanzar el ritmo de carrera objetivo. Evita acelerar para cambiar tu ritmo, ya que es una pérdida de energía. Aumenta poco a poco el ritmo y aprovecha a los demás corredores que te rodean para que te impulsen. Sigue evaluando cómo te sientes, pero espera a los últimos 2-3 km para darlo todo. Si no estás seguro, concéntrate, intenta mantener la calma y mantén tu ritmo.
Último empujón desde los 7 km
Te quedan 3 km por recorrer. A estas alturas te resultará difícil, pero ya estás muy cerca de la meta. Elige el momento adecuado para seguir adelante. Si te sientes bien, puede que sea a partir del kilómetro 7, pero si te cuesta, espera hasta que estés más cerca de la meta. Desde el kilómetro 9, a 1 km de la meta, da todo lo que tengas y corre con todas tus fuerzas hasta la línea de meta... ¡y luego celebra, lo has conseguido!
Buena suerte, ¡a por ello!
fotografía de @charliecrowhurst


