Austyn Farrell es una de las personas más alegres que te encontrarás en Internet. Pero detrás de toda esa energía y de ese contenido viral había alguien que había perdido el rumbo y lo había vuelto a encontrar, casi exclusivamente gracias al running.
Esta semana, en el podcast «The Runna», Austyn se une a Anya y Ben para mantener una de las conversaciones más sinceras que se han tenido en el programa. Habla de haber tocado fondo, de dejar de beber y de cómo entrenarse para una maratón le dio una razón para seguir adelante y le permitió descubrir una faceta de sí mismo que no sabía que existía.
Además, te hará reír de principio a fin. Mira o escucha el episodio completo para conocer toda la conversación.
«No estoy huyendo de nada, sino que voy a por ello»
Hace dos años, Austyn no era corredor. Según sus propias palabras, se encontraba en una situación muy difícil: abuso de sustancias, una relación tóxica y una soledad que intentaba ahogar en lugar de afrontarla. La decisión de cambiar vino acompañada de un objetivo: inscribirse en una maratón, dejar las drogas y el alcohol, y comprometerse por completo.
Lo que descubrió en aquellas primeras carreras largas no fue solo estar en forma. Fueron tres horas de tiempo ininterrumpido para pensar, no para huir de lo que le pesaba, sino para asimilarlo de verdad. Ser su propio terapeuta, como él mismo dice, de una forma que nada más le había permitido hasta entonces.
Cuando cruzó la línea de meta en Londres este año, había hecho un tiempo de 2:58. Sobrio. En memoria de dos amigos que había perdido.
Escucha el episodio completo para saber cómo llegó hasta ahí.
El momento de la carrera que estuvo a punto de quebrarlo
Austyn llegó a Londres en la primera tanda: ambicioso, a buen ritmo y luchando con todas sus fuerzas.
Entonces, más o menos en la milla 19, su mente y su cuerpo se desconectaron por completo. El GPS marca cifras diferentes, deja atrás un mes difícil y el ritmo está bajando.
Y entonces vio a Anya y a Ben en el campo de golf. Habla de lo que supuso ese momento de familiaridad: no fue una intervención táctica, sino simplemente un reconocimiento. Un rostro que le resultaba familiar, un recordatorio de por qué estaba allí, lo suficiente para seguir adelante.
Terminó en 2:58. Y lloré mucho.
Lo que el running aporta realmente a tu salud mental
Este es el hilo conductor de toda la conversación y merece la pena escucharlo íntegramente. Austyn no oculta que, cuando piensa en las carreras largas, sus pensamientos pueden llevarle a lugares oscuros. Que estar a solas con tus propios pensamientos no siempre resulta cómodo. Pero precisamente eso —quedarse a reflexionar sobre esos pensamientos, en lugar de huir de ellos— es lo que el running le permitió hacer.
Habla del entrenamiento no como una forma de evasión, sino como una inversión en su yo futuro, en una mente más lúcida, en una vida que sienta que es verdaderamente suya. Es uno de los relatos más sinceros que escucharás sobre el atletismo y la salud mental, y su relevancia va mucho más allá del rendimiento de élite o de los objetivos de bajar de las tres horas.
Asumir quién eres en el deporte
En su primera edición del HYROX, Austyn llevaba un chaleco del Orgullo. Tuvo un momento de duda en un cubículo del baño, y luego salió y se lo dejó puesto durante todo el recorrido. Habla de Rainbow Road, de su club de running y de lo que significa encontrar un espacio en el deporte en el que te sientas plenamente y sin lugar a dudas bienvenido. Y lo que significa dejar de interpretar una versión de uno mismo y limitarse a serlo.
Correr, dice, es lo primero en su vida que no es una actuación. No se puede fingir una carrera. Y esa sinceridad —con su cuerpo, sus límites, su historia— es lo que lo cambió todo.
«No puedes fracasar a menos que lo intentes»
El consejo de Austyn para cualquiera que se sienta perdido o que se reconozca en alguna parte de su historia es sencillo: ya sabes lo que tienes que hacer. Confía en ese instinto. Inténtalo: ya sea dejar de beber durante dos semanas, apuntarte a una carrera de 5 km o alejarte de algo que te está frenando.
Mira o escucha el episodio completo
Míralo en YouTube.


