Un Press Up es un ejercicio clásico, que seguro que has probado alguna vez, pero puede que no estés familiarizado con la técnica adecuada. Este ejercicio trabaja principalmente la parte superior del cuerpo, incluidos los tríceps, los músculos pectorales y los abdominales. Existen diversas variantes de flexiones en función de tu habilidad.
La flexión más básica puede hacerse desde las rodillas con el cuerpo inclinado. Esto se consigue colocando las manos sobre un bloque o escalón; cuanto más alto sea el bloque, más fácil será. Deberías crear una línea recta desde la rodilla hasta la parte superior de la cabeza y un triángulo entre tus dos manos y hacia donde estás mirando; por delante y entre las dos manos. Baja hasta que el pecho quede entre los pulgares y hacia la caja. Para ayudarnos en la fase de empuje del movimiento podemos utilizar la respiración; exhalando al empujar hacia arriba e inhalando al bajar.
Esto puede progresar al mismo movimiento pero desde los dedos de los pies en lugar de las rodillas. Debes seguir creando una línea recta desde los dedos de los pies hasta la parte superior de la cabeza y mantener ese triángulo mirando justo por delante de las manos para que la cabeza se mantenga alineada con la espalda.
La siguiente variante es el clásico Press Up de rodillas. En esta progresión te establecerás con esa misma línea recta desde las rodillas hasta la parte superior de la cabeza y el mismo triángulo para la línea de visión. Bajarás hasta que la nariz, el pecho y las caderas toquen ligeramente el suelo antes de volver a subir.
La última variante es un press up completo. Para este ejercicio tendrás, de nuevo, una línea recta en todo el cuerpo, presionando hacia abajo de modo que la nariz, el pecho y las caderas toquen ligeramente el suelo antes de volver a presionar hacia arriba.
¿Qué variante debo elegir?
Te sugeriría que empezaras con una opción más dura que sea manejable, pero desafiante, y luego, cuando notes que tu forma empieza a fallar, que pruebes a bajar un nivel.

