La sentadilla con peso corporal es uno de los ejercicios más conocidos que existen y, por ello, es muy importante tener la técnica adecuada, sobre todo cuando empiezas a progresar con este movimiento.
Las sentadillas activan una gran variedad de músculos de la parte inferior del cuerpo, incluidos los glúteos, los isquiotibiales, los cuádriceps y los gemelos. Todos estos músculos son vitales para correr, ya que te permiten transferir potencia hacia abajo y hacia tu zancada.
Lo primero que hay que tener en cuenta al hacer una sentadilla es la posición de los pies. Para saber dónde caerán tus pies de forma natural, que suele ser la mejor posición, puedes simplemente saltar en el aire y aterrizar con una postura firme. Es probable que donde caigan tus pies sea una buena posición de cuclillas. Buscamos que nuestros pies estén separados un poco más que la anchura de las caderas, con los dedos ligeramente inclinados hacia fuera.
Desde aquí doblarás las rodillas llevando el trasero hacia el suelo. Ponte en cuclillas lo más profundo que puedas antes de ver que la columna se dobla. Verás que, a medida que practiques y te acostumbres a este movimiento, es probable que desarrolles un mayor rango de movimiento que te permita sentadillas más profundas.
Durante la sentadilla, nuestro objetivo es mantener los pies planos sobre el suelo, con aproximadamente el 80% del peso bajando por los talones. Si te cuesta mantener los pies planos sobre el suelo o los talones se levantan, puedes colocar un peso o un par de revistas debajo de los talones para que empiecen un poco más arriba, pero permanezcan pegados a su nuevo "suelo".

