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¿Qué es el «ritmo conversacional»?

Te contamos lo esencial sobre el ritmo conversacional, también conocido como ritmo cómodo.

Escrito por Ben
Actualizado esta semana

¿Cómo deberías medir el ritmo en una carrera fácil? Pero ¿qué significa un ritmo «cómodo» o «conversacional»? ¿Cómo debería sentirse?

Antes que nada, hay que tener en cuenta que el ritmo conversacional varía en función de cada persona. Por eso utilizamos métricas más abstractas para medir el ritmo. Términos como «cómodo», «conversacional», RPE (índice de esfuerzo percibido) y zonas de FC (frecuencia cardíaca) son maneras excelentes de medir el ritmo al que deberíamos correr nuestras carreras fáciles. Pero, en esencia, el ritmo fácil de cada corredor será diferente y variará en función de su rendimiento y resistencia actuales.

¿Qué es un ritmo conversacional?

Para entender cómo se siente un ritmo conversacional, quiero que escuches tu respiración en tu próxima carrera.

Un ritmo conversacional, como su nombre indica, debe ser lo suficientemente lento como para poder hablar con frases completas y mantener una conversación con alguien.

Sin embargo, en esas carreras en las que salís a correr solos, puede resultar difícil determinar cómo se siente eso. Por eso tienes que escuchar tu respiración. Si notas y oyes que respiras con dificultad, lo más probable es que vayas un poco rápido.

Si alguien te parara y te preguntara por una dirección, ¿serías capaz de contestarle o necesitarías un minuto para recuperar el aliento? Esto te servirá de referencia para saber si has logrado alcanzar el ritmo «conversacional».

¿El ritmo conversacional y la zona 2 son lo mismo?

La zona 2, también conocida como «zona de resistencia», es un porcentaje de tu ritmo cardiaco máximo. Si tu ritmo cardiaco se encuentra en la zona de ritmo cardíaco 2, estará entre el 65,1 % y el 80 % de tu ritmo cardiaco máximo.

La respuesta corta a esta pregunta es sí: mientras trabajas en la zona 2, normalmente también podrás mantener una conversación y sentirte cómodo. Sin embargo, es importante recordar que hay muchos factores, desde la temperatura, el terreno y el desnivel, hasta tu nivel de fitness actual, tu nivel de estrés e incluso la cantidad de cafeína que hayas consumido, que pueden aumentar tu ritmo cardiaco, incluso cuando corres a un ritmo que te permite mantener una conversación.

En los días en los que tu cuerpo está sometido a un mayor esfuerzo, tu ritmo habitual de conversación puede resultarte más difícil. Nunca sientas que estás haciendo algo malo por reducir el ritmo para mantenerte cómodo.

¿Hay alguna diferencia entre un ritmo conversacional y un ritmo cómodo?

En resumen, no. Cuando corras a un ritmo fácil, cómodo o conversacional, lo más importante es que no te cueste.

Ten en cuenta, además, que tu ritmo conversacional o suave para un entrenamiento corto no será el mismo que tu ritmo conversacional para una carrera larga, ya que es posible que aún no hayas desarrollado la resistencia necesaria para correr cómodamente a un ritmo suave durante mucho tiempo.

En otras palabras, tu ritmo conversacional puede ser más lento o disminuir con el tiempo para las carreras largas: lo que te parece fácil para 5 km puede no parecerlo para 20 km.

Por eso precisamente, cuando entrenas con Runna, en sesiones cortas es posible que recibas indicaciones específicas sobre el ritmo que debes mantener, pero en carreras más largas es posible que solo veas la indicación «conversacional» sin un ritmo objetivo concreto. Concéntrate en que tu ritmo sea fácil y lo puedas mantener sin problema en lugar de intentar clavar un número concreto.

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