A todos los corredores les cuesta mantener la motivación algunos días. Es completamente normal estancarse, chocar contra un muro o sentirse perdido sin saber qué camino tomar. La mejor manera de evitar sentirte así es crear hábitos que te conviertan en un corredor más fuerte, más sano y más concentrado. Estamos aquí para ayudaros con nuestros mejores consejos.
Mantener el impulso es fundamental. Céntrate en el proceso y la hoja de ruta establecidos en un plan de entrenamiento en lugar de en un único resultado, y celebra cada pequeño hito que alcances en tu camino.
1. Fíjate una meta
Todos corremos mejor cuando tenemos un objetivo que alcanzar. Elegir un objetivo te ayudará a tener un propósito, te motivará a salir de casa cada día y, en última instancia, te dará algo que lograr y celebrar al final de tu plan.
Para elegir tu objetivo, debes asegurarte de que sea SMART. Eso significa que debería ser:
Específico (por ejemplo, entrenar para una media maratón)
Medible (por ejemplo, inscribirte en una carrera dentro de 12 semanas o planificar cronometrarte a ti mismo).
Alcanzable (por ejemplo, no pasar directamente de correr 5 km a entrenar para una ultramaratón).
Relevante (por ejemplo, si deseas aumentar tu resistencia, no sigas un plan de 5 km).
Basado en el tiempo (por ejemplo, fíjate el objetivo del logro en las próximas 8, 10, 12 o 16 semanas).
2. Reserva una carrera
¡La mejor manera de mantenerte fiel a tu objetivo es inscribirte en una carrera o evento! La idea de participar en un evento puede resultar abrumadora, pero supone un gran impulso motivador y es la pieza final que convertirá tu objetivo en realidad.
Encuentra tu primer evento perfecto en Races by Runna, donde puedes filtrar tu búsqueda por ubicación, fecha, temperatura, desnivel (y más) para encontrar una experiencia que se adapte a ti.
En cuanto te inscribes, tu entrenamiento se convierte en algo más que correr: es la cuenta atrás para algo grande. El día de la carrera trae consigo emoción y una euforia al cruzar la meta sin igual (además de una medalla y una camiseta).
3. Sigue un plan
Tanto si persigues un objetivo concreto, como si te estás entrenando para una carrera o simplemente intentas mantener tu fitness general, seguir un plan de entrenamiento es una de las formas más eficaces de mantener la motivación.
Un buen plan elimina todas las conjeturas de tu entrenamiento, por lo que lo único de lo que tienes que preocuparte es de salir por la puerta. Desde mantenerte responsable con entrenamientos estructurados, hasta comprometerte psicológicamente con un horario constante, pasando por hacer que tus carreras sean mucho más cómodas y sin complicaciones, hay algo increíblemente motivador en tener un plan de running personalizado creado por expertos específicamente para ti.
Para darle a tu motivación el impulso que necesita, solo tienes que responder a unas cuantas preguntas sobre tus objetivos de running y Runna creará un plan personalizado que te ayudará a convertirte en un mejor corredor y te mantendrá motivado.
4. Cuéntaselo a tus amigos
Cuando te marques una nueva meta, ¡te recomendamos que lo grites a los cuatro vientos! Cuéntales a tus amigos cercanos y familiares lo emocionado que estás por ponerte en primer lugar y trabajar para alcanzar tus objetivos de salud y running.
Esto te ayudará a mantenerte responsable ante ellos. ¡Incluso podrías crear una página web o una cuenta en redes sociales dedicada a tu trayectoria como corredor! Strava también es una forma estupenda de compartir tus carreras con tus amigos y mantenerte motivado. Compartir tus objetivos con amigos y familiares puede incluso inspirarlos a empezar a correr también.
5. Hazlo social
Intenta que tu entrenamiento sea social, ya sea uniéndote a una comunidad de corredores en línea o a un club de running en tu zona. Los clubes de running pueden ofrecer un entorno inclusivo y agradable en el que conocer a corredores de todos los niveles y experimentar el espíritu que aporta una comunidad.
El ánimo, la motivación, la oportunidad de conocer gente nueva y animarse mutuamente por los éxitos hacen que esas carreras más duras resulten mucho más atractivas.
6. Planifica con antelación
Planificar con antelación hará que sea menos probable que te saltes sesiones. Echa un vistazo a tu agenda y piensa cuál es el mejor momento para encajar tus sesiones, desde tus carreras largas hasta tus sesiones más fáciles y rápidas.
Si planificas con antelación, ¡sabrás que no dejarás que ningún otro compromiso se interponga en tu camino! Además, puedes prepararte mentalmente para cada uno de ellos y asegurarte de comer y dormir bien con antelación.
7. Mide tu progreso
¡El progreso impulsa tu entrenamiento! Es importante valorar lo lejos que has llegado. Echa un vistazo a tus sesiones anteriores para ver cuánto estás mejorando y motivarte para lo que está por venir. Para ello, puedes utilizar una aplicación como Strava y motivarte para ponerte las zapatillas y afrontar esas sesiones más duras.
Consejo: Una de las mejores formas de medir el progreso es establecer objetivos más pequeños (también conocidos como «B-race») en tu camino hacia tu objetivo principal («A-race»). Un ejemplo sería intentar correr una carrera de 5 km durante tu entrenamiento para la media maratón. Establecer pequeños objetivos a lo largo del camino te ayuda a mantener la concentración y rompe con la rutina. ¡Nada puede motivarte más que lograr un logro en medio de tu entrenamiento!
La revolucionaria función B-race de Runna significa que tu entrenamiento para tu objetivo principal se adaptará a la perfección para incorporar cualquier logro que quieras alcanzar por el camino.
8. Deja tu equipo fuera
Otro pequeño truco para cuando hagas una sesión temprano por la mañana o tarde después de un día de trabajo es dejar tu equipo preparado el día anterior. De esta forma, cuando te levantes o regreses del trabajo, tu reacción automática será ponerte la ropa de correr y estarás un paso más cerca de salir por la puerta y completar tu sesión diaria.
9. Descanso
Recuerda que el descanso y la recuperación son tan importantes como el entrenamiento. Escucha a tu cuerpo y tómate días de descanso cuando lo necesites. Es cuando tu cuerpo se adapta a todo el entrenamiento que has realizado. Esto puede ayudar a prevenir el agotamiento y las lesiones, y mantenerte motivado a largo plazo.



